El escenario político de Paraguay experimentó un giro este sábado 7 de noviembre tras la destitución de Santiago Peña por parte del Senado. En su lugar, Pedro Alliana asumió la jefatura de Estado, marcando el inicio de un periodo de transición que se extenderá hasta agosto de 2028.
Alliana, militante del Partido Colorado, también conocido como la Asociación Nacional Republicana, organización que ha ejercido el poder en el país por más de siete décadas, anunció que su gestión se enfocará en asuntos internos. El mandatario instó a sus ministros a limitar los viajes al exterior, salvo en casos de urgencia, y reafirmó su lealtad a la doctrina de su partido.
Tras la toma de posesión, Antonio Barrios prestó juramento como nuevo vicepresidente, dejando su curul en el Senado para integrarse al Ejecutivo. El nuevo gobierno enfrenta el reto de estabilizar la situación institucional y atender las demandas de reformas exigidas por la sociedad civil en un contexto de alta polarización.





