El papa Francisco fustigó este jueves en Nairobi los tráficos de diamantes, de productos naturales o animales, que alimentan «la inestabilidad política, el crimen organizado y el terrorismo».
«El comercio ilegal de diamantes y piedras preciosas, de metales raros o de alto valor estratégico, de maderas y material biológico y de productos animales, como el caso del tráfico de marfil y la consecuente matanza de elefantes, alimenta la inestabilidad política, el crimen organizado y el terrorismo», declaró Francisco ante las agencias de la ONU que tienen su sede en la capital de Kenia.
El pontífice argentino destacó la necesidad de defender la «belleza» y la «riqueza natural» del continente africano, en «constante riesgo de destrucción, causado por egoísmos humanos de todo tipo».
«En el contexto de las relaciones económicas entre los Estados y los pueblos, no se puede dejar de hablar de los tráficos ilegales que crecen en un ambiente de pobreza y que, a su vez alimentan la pobreza y la exclusión», afirmó.
