La Organización Marítima Internacional (OMI), adscrita a Naciones Unidas, decidió suspender de forma temporal su programa para sacar del estrecho de Ormuz a decenas de buques y a miles de marineros que permanecen varados en la zona. La medida llegó después de que un carguero fuera alcanzado por un proyectil en aguas de Omán, en un episodio que elevó de inmediato las alertas sobre la seguridad marítima en uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo.
De acuerdo con la agencia naval británica UKMTO, el barco recibió el impacto de un proyectil de origen desconocido a unos 14 kilómetros al sudeste de Omán. El buque no integraba el dispositivo internacional de evacuación que Naciones Unidas había puesto en marcha para facilitar la salida ordenada de embarcaciones inmovilizadas en la zona. Aunque en un primer momento no hubo una atribución oficial inmediata, horas más tarde la administración de Donald Trump señaló a Irán como responsable. Fuentes consultadas por Reuters identificaron la nave como el Ever Lovely, de bandera singapurense.
Una operación condicionada por la seguridad
La OMI explicó que la suspensión busca “reconfirmar” que siguen vigentes las garantías necesarias para los buques incluidos en la lista de evacuación y para el resto de embarcaciones presentes en la región. Arsenio Domínguez, secretario general del organismo, sostuvo que la prioridad es evitar nuevos riesgos en un área donde confluyen minas en el lecho marino, limitaciones en las comunicaciones y una elevada concentración de barcos. La organización había planteado una salida por aguas iraníes o a través de Omán, siempre bajo supervisión estadounidense y coordinada con los Estados costeros y las navieras.
La tensión aumentó aún más luego de que autoridades iraníes advirtieran horas antes que el paso seguro por Ormuz solo sería posible mediante rutas designadas por Teherán. También indicaron que adoptarían medidas contra los buques que no cumplieran esa exigencia. Esa advertencia coincidió con el incidente que terminó por frenar el plan de evacuación, diseñado para ordenar el tránsito sin poner en peligro a las tripulaciones ni generar un atasco en una vía clave para el traslado de combustibles y fertilizantes.
