La crisis y la vulnerabilidad infantil

Tras los terremotos del 24 de junio, la emergencia provocó graves daños en los entornos naturales de protección de la infancia. El director de Cecodap, Carlos Trapani, afirmó que los niños son los primeros en sentir el terremoto, pero los últimos en recuperarse.

Trapani explicó que las emergencias no afectan a todos los venezolanos por igual; la niñez enfrenta riesgos diferenciados por edad, dependencia y menor capacidad de autoprotección.

“La atención de los niños ocurre el día uno de la emergencia. No se puede postergar”, recalcó, subrayando que la ruptura de familias, escuelas y redes comunitarias deja a los niños expuestos a violencia, negligencia y explotación.

Pilares esenciales de protección

Trapani identificó cinco pilares esenciales para la protección de niños, niñas y adolescentes en contextos de alto riesgo por desastres naturales:

  1. La familia: es el principal entorno de seguridad; lo más recomendable es mantenerse juntos y unidos.
  2. La escuela: aunque muchos planteles funcionan como refugios, sigue siendo un espacio de rutina, socialización y detección temprana de riesgos, por lo que debe activarse cuanto antes.
  3. Escucha activa: los niños deben ser escuchados y entendidos; “no deberíamos tomar decisiones sin escuchar a los niños”.
  4. Redes comunitarias: las redes vecinales sostienen a las familias y facilitan la recuperación.
  5. Apoyo psicosocial: la atención de la salud mental y psicosocial es de vital importancia para los más pequeños.

Trapani concluyó con una reflexión sobre la cultura de la solidaridad venezolana, recordando que proteger a un niño no significa hacer más, sino coordinar mejor, escuchar activamente y actuar de manera oportuna.