La Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense está terminando su programa de apoyo a los rebeldes que luchan contra el presidente sirio Bashar al Asad, informó el Washington Post el miércoles.
Citando a funcionarios estadounidenses no identificados, el Post reportó que la operación encubierta de cuatro años ha tenido un impacto limitado, especialmente desde que las fuerzas rusas intervinieron para apoyar a Asad en 2015.
El presidente Donald Trump tomó la decisión de abandonar el programa hace casi un mes, según el Post, luego de reunirse con el jefe de la CIA, Mike Pompeo, y con el consejero de Seguridad Nacional, H.R. McMaster.
Funcionarios de la Casa Blanca y de la CIA se negaron a comentar la noticia.
