José Antonio Kast aprovechó su intervención en la XXX Cumbre Iberoamericana para insistir en que la cooperación entre países debe convertirse en respuestas concretas contra la delincuencia transnacional y en beneficios tangibles para la población.
Coordinación regional frente al crimen organizado
En su exposición, Kast sostuvo que “la cooperación internacional solo tiene sentido si es capaz de generar respuestas y soluciones concretas para las personas”. También afirmó que estos encuentros ayudan a superar diferencias históricas y a avanzar en materias que benefician a los ciudadanos.
El mandatario chileno destacó además la reciente visita que realizó a Bolivia y subrayó que los desacuerdos entre países no impiden construir un futuro común. En ese marco, defendió la idea de que hay más asuntos compartidos que diferencias capaces de dividir a las naciones.
Sobre seguridad, señaló que junto con el canciller impulsaron el Compromiso Regional de Santiago, al que, dijo, se han sumado varios países de Sudamérica para coordinarse frente a la delincuencia organizada transnacional.
Un multilateralismo que dé resultados
Kast añadió que esos mismos países copatrocinaron el comunicado especial sobre delincuencia organizada transnacional que la cumbre adoptará. Según dijo, la meta es articularse para actuar unidos frente al crimen organizado y abrir oportunidades de desarrollo conjunto.
También afirmó que los países reunidos en la cita deben apostar por un multilateralismo “concreto, audaz y capaz de mostrar resultados”, en lugar de limitarse a declaraciones generales. En su intervención, insistió en que la cooperación internacional solo tiene valor cuando produce efectos reales para las personas.
Durante el mismo encuentro, otros mandatarios de la región también abordaron asuntos bilaterales y de integración, pero Kast concentró su mensaje en la coordinación política y de seguridad como vía para enfrentar problemas comunes en Iberoamérica.





