Los cambios de gobierno en América Latina han abierto un ciclo más favorable para Israel, en contraste con las rupturas y tensiones que marcaron la relación durante el auge de gobiernos de izquierda en la región.
Colombia refleja con claridad esa recomposición. En 2024, Gustavo Petro rompió relaciones diplomáticas con Israel por la ofensiva en Gaza, cerró la embajada en Tel Aviv y retiró a su representante. Israel calificó esa decisión de antisemita y la vinculó con un premio a militantes de Hamás. Tras la victoria de Abelardo de la Espriella en agosto, el nuevo gobierno reanudó los vínculos y reabrió la embajada en Jerusalén, ciudad que Israel considera su capital.

El giro no se limita a Colombia. En Bolivia, a pocas semanas de la llegada de Rodrigo Paz al poder en noviembre de 2025, el gobierno anunció el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel. En Costa Rica, Laura Fernández se reunió con Isaac Herzog en su primer día en funciones para impulsar un tratado de libre comercio. En Chile, José Antonio Kast nombró a un nuevo embajador en Israel después de más de dos años sin representación diplomática allí.
Una región más alineada con Tel Aviv
También Venezuela aparece en ese reacomodo: tras la salida de Nicolás Maduro y con Delcy Rodríguez al frente, el país anunció la reanudación de relaciones consulares con Israel, 17 años después de la interrupción de los lazos diplomáticos.

Analistas citados en el reporte sostienen que la tendencia responde al ascenso de liderazgos de derecha, centroderecha y derecha radical en 11 de las últimas 16 elecciones presidenciales de la región. Javier Milei, en Argentina, se convirtió en uno de los principales promotores del acercamiento y afirmó sentirse “orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”. Argentina e Israel firmaron en abril los llamados “Acuerdos de Isaac”, impulsados por Milei y respaldados por representantes de una docena de países.
La guerra en Gaza sigue de fondo. Hamás lanzó el 7 de octubre de 2023 un ataque sobre territorio israelí que dejó 1.200 muertos y 251 rehenes. En respuesta, Israel lanzó una ofensiva en Gaza durante la cual han muerto más de 73.000 personas, según el Ministerio de Salud del territorio, administrado por Hamás, cuyas cifras considera fiables la ONU. La Cancillería israelí declaró 2026 como el “Año de América Latina”.





