Al menos 200 activistas ambientales, una cifra récord, fueron asesinados en el mundo en 2016, el 60% de ellos en países de América Latina, indica un informe de la oenegé Global Witness publicado este jueves.
El balance, que dobla el de hace dos años, es el más grave desde que la organización empezó a contabilizar los asesinatos de ecologistas en 2002.
Se trata del reflejo de una ola de violencia en la que «las empresas mineras, madereras, hidroeléctricas y agrícolas pisotean a las personas y al medio ambiente en su búsqueda de ganancias», lamenta la organización.
En 2016 los asesinatos de activistas ambientales se extendieron ademas geográficamente, hasta 24 países distintos, comparados con los 16 países de 2015.
