La Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil felicitó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva y al vicepresidente Geraldo Alckmin por la reelección en la segunda vuelta y pidió que las decisiones políticas y económicas pongan primero a los pobres y vulnerables.
La dignidad humana como guía
En una nota, la entidad de la Iglesia católica dijo que la dignidad de la persona humana, el destino universal de los bienes, la solidaridad, la subsidiariedad y el bien común deben orientar la acción pública.
También sostuvo que esos principios se expresan en la defensa de la vida desde la concepción hasta su fin natural, en la superación del hambre y la miseria, en el impulso al trabajo digno y en el acceso a la salud, la educación y la vivienda.
Pedido de pacificación y respeto institucional
La CNBB advirtió además sobre la polarización vivida durante el proceso electoral y afirmó que Brasil necesita gestos concretos de pacificación, respeto a las diferencias y valoración de las instituciones democráticas.





