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Historiador Miguel Tinker: “Donald Trump ganó porque prometió cambios”

El historiador venezolano Miguel Tinker Salas, profesor  de  la Universidad de Pomona en California, Estados Unidos, sostiene que ahora con Donald Trump al frente de la Casa Blanca, América Latina podría enfrentar “grandes retos” como ocurrió durante los períodos de George Bush (padre e hijo) y Ronald Reagan, sí designa para las   Relaciones Exteriores “al histórico equipo republicano” integrado por Newt Gingrich, Elliott Abrams, John Bolton y Otto Reich.

Considera, en la entrevista que concedió a PANORAMA a su llegada a Caracas  para presentar la segunda edición de su libro “Una herencia que perdura, Petróleo, cultura y sociedad en Venezuela, en la Filven, que la candidata demócrata, Hillary Clinton, no debió apostar a la “continuidad del legado de Obama” además de que “no entendió el sentimiento popular”. 

—¿Es o no una sorpresa el que Donald Trump sea el nuevo presidente de Estados Unidos?

— No es sorpresa. Todas las encuestas demostraban que estaban en un margen de error. Clinton nunca superó los tres puntos contra Donald Trump. Lo que vimos en Estados Unidos para esta ocasión, fue una protesta contra las instituciones de poder que se venía fermentando desde la crisis del 2008. Una oposición al Gobierno federal, a lo que es el aparato financiero del país. Hillary Clinton fue la candidata del establishment, no fue la candidata del cambio, sino de la continuidad del legado de Obama; y para millones de personas ese fue el punto decisivo. A este sancocho se le  agrega el racismo, la misonogía, el sexismo, la antihomofobia,  la antilatinofobia, la pérdida de poder de un sector blanco que históricamente había tenido privilegios y por eso, tuvimos como resultado a  Donald Trump, una figura que se ha beneficiado del establishment y que ahora se promueve como una figura populista, transformadora cuando nunca lo ha sido y no lo va a ser. 

—¿Eso fue lo que privó en la elección?

— Fue el factor fundamental y refleja que Hillary Clinton no entendió el sentimiento popular al proponerse como la continuidad de Barack Obama, un presidente que,  aunque mantiene cierta popularidad, tiene una realidad como el  plan de salud  Obama Care del que  mucha gente quedó excluida y no ha podido recuperar el nivel de vida que antes tenían. Aparte que su Gobierno nunca enjuició a ningún de  banquero, y  nunca resolvió el tema de la guerra en el Medio Oriente, el tema de Guantánamo que solo quedaron en promesas. En cierta forma fue un rechazo a esos ocho años y una mejor forma de verlo es que sin un Obama, nunca hubiese habido un Trump y esa es otra forma decirlo que es el racismo en Estados Unidos, el pecado original. 

 —¿Cuál es su lectura sobre los estados que  tradicionalmente son demócratas como Pensilvania y Ohio que   terminaron votando por la opción republicana?

— Y Michigan también, que  es donde está la industria automotriz. Creo que esto pasó  porque el partido demócrata al impulsar su proyecto neoliberal y  los Tratados de Libre Comercio abandonó a la clase obrera. No le prestó atención a los sindicatos, cuyo índice de personas que los integra bajó al 9%, lo que implica que  hayan perdido tremendo apoyo porque  la gente ya no escucha a esos líderes. Ahora, el partido demócrata tiene un reto, y es cómo se va a refundar, pues su alianza tradicional que  habían sido los sindicatos, la clase obrera, los afrodescendientes, las mujeres, los latinos, abandonó al partido y por eso se desmoronó, por lo que era obvio que Clinton iba perder en vez de ganar espacios como lo hizo con Arizona.

—¿Qué tan cierto es que el voto latino en ciudades como Florida tuvo su peso?

— Los latinos en todo el país votaron en un 69%, pero en varios estados  como California votaron en un 82%,  en Arizona 80%, mientras que  en Florida estuvo un poco flojo con un 69%. Otro los puntos es que Clinton perdió en el sector de las mujeres y hombres profesionales, lo que quiere decir que esta gente estuvo dispuesta a aceptar todos los insultos de una figura misógena, sexista y racista como Donald Trump porque era la figura que prometía cambios, sin nunca decir de qué se trataría y en particular para América Latina.

—¿Y qué se puede esperar del discurso Trump candidato al discurso del Trump como presidente?

— En su discurso hubo cierta moderación, aunque  no creo que dure. Prometió que el primer día que llegase a la Casa Blanca iba a desmantelar el plan de salud de Obama, iba a desmantelar las acciones ejecutivas que protegen a los inmigrantes de deportación como el Dapa y el Daca, prometió construir un muro en la frontera con México, que si no lo hace, su coalición lo abandona, por lo que creo que tendrá que implementar alguna de esas promesas que son muy lamentables porque llevarían al neofacismo, al tratar de buscar, cazar a 12 millones de inmigrantes. El construir una muralla que no sería con México, sino con América Latina y con toda persona de color. 

—¿Cómo cree  usted que será  la relación de EE UU con América Latina, hay mucha incertidumbre en el continente?

— Hay mucha incertidumbre y específicamente en México donde la bolsa de valores cayó estrepitosamente. El peso se devaluó al igual que la libra cuando se dio el Brexit. No tenemos los elementos todavía para decir ésta será la política de Trump. Recordemos que dijo que iba a revertir toda la apertura con Cuba, el Tratado de Libre Comercio con México, y eso implicaría con Colombia, Perú y Chile que se habían negociado en los períodos de Bill Clinton, los Bush y Obama. La trágica ironía es que el proyecto del libre comercio es de George Bush padre, implementado por Clinton y culpan a Obama porque él también lo implementó y recordemos que si Clinton hubiera ganado, Obama impulsaría la propuesta del TPP (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica) que es la unión de  los países de América Latina y Asia para aislar a China. Por eso, es que Xi Jinping está viniendo para América Latina. Hay que reconocer que los chinos son muy astutos en el plan de leer y por eso, la semana que viene venderá a visitar a Ecuador, Chile y Perú porque están dispuestos a llenar cualquier vacío. 

—Esta vez Venezuela no estuvo como uno de los puntos claves en la campaña para la Presidencia de Estados Unidos, ¿cómo cree que será ahora la relación entre ambas naciones, será muy difícil?

— Hay que esperar, eso todavía no se define, y no tenemos claro quiénes serán los miembros del equipo de Relaciones Exteriores de Trump, pero sí va a basarse en el equipo histórico integrado por Newt Gingrich, Elliott Abrams, John Bolton y Otto Reich, que fue el equipo que implementaron los Bush, es problemático lo que enfrenta América Latina. No tengo los elementos para definir cuáles serán las políticas, pero Trump si dijo, durante la campaña,  que buscaba normalizar relaciones con Rusia, con China, y buscar una  política congruente con Rusia sobre Siria, ahora si  implementa esa noción podríamos ver cambios y grandes retos para  América Latina, si le entrega las Relaciones Exteriores al grupo que acabo de mencionar. 

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