El estudiante italiano de 28 años que había desaparecido en El Cairo hace diez días fue encontrado muerto en una zanja, semidesnudo y con señales de tortura, un caso que llevó a Roma a convocar al embajador egipcio y a pedir una investigación conjunta.
Giulio Regeni, doctorando en la universidad de Cambridge, estaba investigando los movimientos obreros en Egipto, cuando desapareció misteriosamente el 25 de enero en el centro de la capital.
Ese día, en el quinto aniversario de la revuelta popular de 2011, el gobierno había prohibido las concentraciones y los policías y los soldados patrullaban las calles.
Las ONG que defienden los derechos humanos denuncian que en Egipto se realizan habitualmente detenciones arbitrarias, acciones violentas por parte de la policía y casos de tortura.
El cuerpo del joven fue encontrado el miércoles en una zanja en un barrio de las afueras de El Cairo, en la comuna 6 de Octubre, anunció este jueves a la AFP, Hosam Nasar, magistrado de la fiscalía.
«Se trata de un asesinato», afirmó el funcionario. «Tenía contusiones y heridas en el cuerpo y estaba desnudo de cintura para abajo», señaló.
Un periodista que tuvo acceso al informe del fiscal mencionó que la víctima tenía «quemaduras de cigarrillo en el contorno de los ojos y en la planta de los pies».
El ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Paolo Gentiloni, quien coincidió en Londres con su homólogo egipcio, Sameh Shukri, pidió al gobierno egipcio que se establezca «toda la verdad».
Michele Valensise, secretario general del ministerio de Relaciones Exteriores «convocó con carácter urgente esta mañana al embajador de Egipto (…) para expresarle el malestar del gobierno italiano tras la trágica muerte del joven Giulio Regeni en El Cairo», indicaron las autoridades en un comunicado.