El Santo Padre invocó el fin de la pandemia. El Crucifijo milagroso en 1522 fue llevado por todos los barrios de la ciudad para poner fin a la “gran peste” en Roma.
Este domingo 15-M, poco después de las 4:00 pm, hora local de Roma, el papa Francisco ha dejado el Vaticano de forma privada y visitó la Basílica de Santa María Mayor, para dirigir una oración a la Virgen, Salus Populi Romani, cuyo icono está guardado y venerado allí.
Posteriormente haciendo un tramo de la Vía del Corso a pie, como en peregrinación, el Santo Padre llegó a la Iglesia de San Marcelo al Corso, donde se encuentra el Crucifijo milagroso que en 1522 fue llevado por todos los barrios de la ciudad, para poner fin a la “gran peste” en Roma.
Con su oración, el Santo Padre invocó el fin de la pandemia que afecta a Italia y al mundo, rogó por la sanación de los muchos enfermos, recordó a tantas víctimas de estos días y pidió que sus familiares y amigos encontraran consuelo.
Su intención también se dirigió a los trabajadores de la salud, médicos, enfermeras y aquellos que en estos días, con su trabajo, garantizan el funcionamiento de la sociedad.