Las esperanzas de encontrar sobrevivientes entre los escombros tras unos desplazamientos de tierra disminuían el lunes en Filipinas, mientras los servicios de emergencia intentaban llegar a decenas de personas que estarían atrapadas en una región montañosa dos días después del paso de un potente tifón.
Alrededor de 300 policías, soldados, bomberos y voluntarios equipados en su mayor parte con herramientas trataban de retirar rocas, barro, escombros y agua estancada de las construcciones derrumbadas, con la esperanza de encontrar señales de vida de sobrevivientes después de encontrar 13 cuerpos.
El pueblo de Ucab, en la pintoresca región Cordillera, se ha visto afectado por uno de los 50 desplazamientos de tierra causados por las fuertes lluvias del tifón Mangkhut, que atravesó el norte de Filipinas el sábado matando al manos a 54 personas.
Solo han sido rescatadas tres personas en Ucab y actualmente hay 55 desaparecidos, entre ellos seis niños. Muchos de los adultos que están siendo buscados se encontraban en un barracón abandonado propiedad de la compañía minera Benguet Corp.
