Un nuevo estudio publicado en Mongabay y en la revista Molecular Phylogenetics and Evolution confirma que las cobras de anteojos (Naja naja) de Sri Lanka forman un linaje genéticamente diferenciado del de las poblaciones del continente indio, y revive una discusión taxonómica que se arrastra desde 1939.
Dos linajes separados hace millones de años
La investigación, encabezada por Kartik Sunagar, biólogo evolutivo del Centre for Ecological Sciences del Indian Institute of Science, es la evaluación genética más amplia hecha hasta ahora sobre esta especie. El equipo analizó 67 individuos con nueve marcadores genéticos mitocondriales y nucleares, y calculó que los linajes de Sri Lanka e India se separaron hace cerca de dos millones de años, durante el Plioceno tardío o el Pleistoceno temprano.
Los autores plantean que los cambios en el nivel del mar pudieron aislar y volver a conectar ambas masas terrestres, aunque no establecen esa relación como causa directa. El trabajo también apunta a un ancestro africano que habría llegado al sur de Asia durante el Mioceno a través de Oriente Medio.
Pese a confirmar la singularidad genética de las cobras ceilanesas, el estudio no las clasifica formalmente como especie separada. “No nos hemos apresurado a identificar la cobra de Sri Lanka como una especie separada, pues eso requiere un enfoque científico diferente y más estudios”, dijo Sunagar.




