El Gobierno español anunció un plan para reforzar la seguridad de los trenes de alta velocidad después de dos accidentes mortales en menos de un año: uno ocurrido la semana pasada en Urda, con 69 fallecidos, y otro en enero en Andalucía, que dejó 46 muertos. El ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo este martes que el Ejecutivo trabajará para recuperar la confianza de la ciudadanía.
Un segundo controlador revisará decisiones críticas
Puente anunció que las decisiones tomadas desde un centro de control sin el apoyo de sistemas de bloqueo automático deberán ser supervisadas y validadas por al menos un segundo controlador. También informó de una reducción temporal de la frecuencia de trenes en el corredor Madrid-Andalucía y de ayudas para sobrevivientes y familiares de las víctimas.
El ministro vinculó los dos accidentes con la necesidad de reforzar el sistema y mejorar sus protocolos. Según los primeros elementos de la investigación citados en el anuncio, una avería informática obligó a detener varios trenes y, después, una orden errónea desde el centro de control de Madrid habría permitido que uno reanudara la marcha a velocidad normal.
La investigación estima el impacto entre 160 y 200 km/h
Una primera nota informativa de la autoridad independiente que investiga los accidentes estimó que el tren habría chocado contra otro detenido a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora. Esa descripción corresponde a elementos iniciales de la investigación.





