En el CEPI Maria Abadia Salomão, en Luziânia, estudiantes de tercero reciben aulões, tutorías y apoyo para la recta final del examen. La red de apoyo también incluye estudio en grupo y descanso.
En Luziânia, en el estado Goiás, estudiantes de una escuela pública encaran la recta final de preparación para el Examen Nacional del Ensino Médio con aulões, tutorías y actividades pensadas para reforzar su rendimiento en la prueba.
El Colégio Estadual em Período Integral Maria Abadia Salomão organiza esas acciones con profesores tutores y sesiones divididas por áreas del conocimiento, en medio de una rutina que combina estudio, ejercicios y tareas cotidianas.
Aulões y tutorías dentro de la escuela
El profesor Luiz Henrique Domingos do Nascimento, quien dicta Matemática y Física, explicó que el formato busca romper con la dinámica habitual del aula y mantener a los alumnos motivados. Según dijo, los encuentros empiezan de forma más relajada, con un refrigerio, y luego entran en la parte académica.
También señaló que una de las mayores dificultades de los estudiantes está en la interpretación de las preguntas. Por eso, durante las clases, lee los enunciados con ellos, les da tiempo para resolver y después abre un espacio de discusión sobre posibles respuestas alternativas.
Además del contenido curricular, los alumnos del tercer año reciben apoyo en asuntos vinculados con la carrera y el futuro profesional.
Estudio en grupo y manejo del estrés
Silas Cardoso, de 17 años, contó que los aulões dentro de la propia escuela le ayudaron a prepararse y que intenta mantener una rutina equilibrada entre clases, estudio en casa y otras obligaciones. Dijo que se siente más cómodo con las áreas de exatas, sobre todo Matemática, pero que su mayor reto es la redacción.
El estudiante, que quiere cursar contabilidad, afirmó que en los últimos tiempos ha leído más libros y escrito por iniciativa propia para mejorar su texto. También dijo que estudia con amigos los sábados, en encuentros de una o dos horas en la casa de alguno de ellos.
Emily Pereira, de 17 años, contó que alterna el estudio en casa con repasos en los recesos de la escuela. Dijo que resuelve muchas preguntas, hace simulacros, lee y escribe con frecuencia para enfrentar la parte de redacción, una de sus principales dificultades.
La joven, inscrita en Agronomía, afirmó que ha hecho una o dos redacciones por semana y las corrige con ayuda de profesores y personas de confianza. Para ampliar repertorio, dijo que lee noticias, libros y consejos de estudio.
Ana Laura, de 18 años, destacó que los aulões marcan diferencia en la enseñanza a quienes estudian a tiempo integral, porque prefiere aprender de forma presencial. Dijo que ya tuvo experiencia como treineira el año pasado y que eso le ayudó a entender mejor el tiempo y el ritmo de la prueba.
La estudiante, que duda entre odontología y biomedicina, afirmó que no espera un examen fácil, pero confía en el esfuerzo acumulado. Para relajarse en esta etapa final, dijo que juega vólei y ve películas.
En conjunto, los testimonios muestran una preparación que combina acompañamiento escolar, práctica constante y estrategias para llegar con menos nervios al examen que abre el camino al ensino superior.
La recta final antes de la prueba
En esta etapa, los estudiantes alternan momentos de concentración con pausas y actividades para descansar. Entre clases, simulacros, lectura y escritura, buscan llegar al Enem con más seguridad y con una rutina que les permita sostener el ritmo hasta el día del examen.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.