Comitán, Chis.— El barrio El Cedro, en Comitán, vive desde temprano al ritmo de comercios, terminales de transporte y puestos de alimentos y ropa. En esa franja de la 5ª Norte Oriente, donde confluyen personas de zonas tojolabal y tzeltal de municipios como Las Margaritas, Altamirano y Ocosingo, la búsqueda de medicina y consulta se volvió parte de la rutina diaria.

Un corredor corto con demasiadas farmacias

La zona comercial se extiende a lo largo de unos 500 metros, pero en apenas 300 metros se concentran 13 farmacias. De ese grupo, tres ofrecen servicio médico con una cuota de recuperación de 60 a 100 pesos, además de laboratorios de análisis clínico, ultrasonido y resonancias magnéticas.

En los alrededores del Hospital Regional, la clínica del IMSS, el Hospital del Niño y la Mujer, la clínica del ISSSTE, la clínica del ISTECH y sanatorios particulares no se observa una presencia similar de farmacias como la que existe en ese punto de la localidad.

La atención rápida empuja a los consultorios privados

Caralampio López llegó el viernes por la tarde con uno de sus hijos al consultorio de Farmacias Similiares por unos granitos en la piel y una quemadura en la boca al comer caldo. Dijo que prefiere ese servicio porque lo atienden rápido.

También explicó que no fue a la clínica del IMSS ni al centro de salud de la Secretaría de Salud porque teme no alcanzar turno. Según contó, si llega grave lo mandan a Tuxtla, y en el centro público sabe que debe llegar temprano para conseguir ficha.

Su decisión resume una práctica extendida en esa zona: buscar atención inmediata en consultorios privados antes que esperar una ficha en el sistema público.