El número de solicitudes de refugio en México ha aumentado en un 30% en lo que va de 2023, alcanzando un récord de 37.606 en el primer trimestre. Esto ha creado caos y desesperación entre los migrantes en Tapachula, frontera sur de México, que concentra más de la mitad de las solicitudes. Los migrantes provenientes de Honduras son los que más han sido aceptados como refugiados, seguidos de los originarios de Haití, Venezuela, El Salvador y Cuba.
Este repunte de solicitudes de refugio se da después de que México recibiera 118.772 peticiones en 2022, la segunda cifra más alta después de la casi 130 mil del año anterior, producto de los migrantes que buscan acceder a Estados Unidos. Sin embargo, la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) solo ha atendido 7.369 trámites en los primeros tres meses del año, menos de una quinta parte del total, y solo el 68% ha recibido una respuesta positiva.
Lorenza Obdulia Reyes, directora del albergue Todo Por Ellos, ha explicado que los migrantes realizan su trámite a través de las citas de la Comar, pero esperan meses. Además, ha denunciado que cuando reciben su tarjeta de visado por razones humanitarias, los agentes migratorios les quitan sus documentos y los devuelven a Tapachula.
El migrante venezolano Claudio José Castro, que cumplió 60 años de edad mientras estaba en Tapachula, relata que se tarda mucho en el proceso, ya que siempre hay movimiento de personas buscando el norte. Él viaja acompañado de su nieto, un menor de edad a quien no le brindaron documentos las autoridades mexicanas, por lo que permanece en espera para cruzar hacia Estados Unidos.
