La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo el miércoles que está decidida a “luchar hasta el último minuto del segundo tiempo” para salvar su mandato, amenazado por un juicio de destitución en el Congreso.
En una entrevista con varios grandes medios brasileños, la mandataria, del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), anunció además que en caso de salir airosa de la votación del próximo domingo en la Cámara de Diputados propondrá “un pacto” a todas las fuerzas políticas, en el cual no habrá “vencedores ni vencidos”.
Rousseff, de 68 años, denuncia como un “golpe de Estado” el proceso de impeachment impulsado por la oposición, que la acusa de manipular las cuentas públicas en 2014, el año de su reelección, y en 2015.
Importantes aliados del PT anunciaron esta semana que votarían a favor de su destitución, que requiere la aprobación de dos tercios de la cámara baja (342 de los 513 diputados) y luego de la mitad del Senado. En ese caso,
