Los cuerpos de las siete víctimas japonesas del atentado yihadista del viernes en Bangladés llegaron la mañana del martes a Tokio en un avión gubernamental nipón, presenciaron periodistas de la AFP.
Poco después de aterrizar el aparato, a las 05h50 locales (22h50 GMT del lunes) en el aeropuerto Tokio-Haneda, el ministro japonés de Relaciones Exteriores, Fumio Kishida, depositó flores al lado de los féretros de los cinco hombres y dos mujeres recubiertos con un lienzo blanco en la pista.
Las familias de los finados, que habían viajado a Daca tras confirmarse los fallecimientos, regresaron en el mismo avión.
Un octavo japonés herido en este ataque a un café-restaurante de un barrio elegante de Daca regresó a Japón en otro avión y fue hospitalizado de inmediato.
