Los diplomáticos de más de 135 países criticaron el pasado miércoles 31 de octubre el embargo estadounidense a Cuba antes de que este jueves 01 de noviembre veten una resolución de Naciones Unidas que condena esa política y las enmiendas propuestas por Washington que censuran la falta de libertad de expresión y otros derechos humanos en la isla.
La decisión del gobierno de Donald Trump de solicitar votaciones individuales sobre una serie de enmiendas a la resolución se añade a sus acciones del año pasado contra La Habana y refleja un deterioro en las relaciones entre las dos naciones. En 2017, Washington volvió a votar en contra de la resolución luego de que un año antes el gobierno de Barack Obama se abstuvo por primera vez en 25 años.
Los lazos diplomáticos entre Washington y La Habana se rompieron en 1961 por el deterioro de las relaciones entre la Casa Blanca y el gobierno de Fidel Castro. En julio de 2016, los entonces presidentes Obama y Raúl Castro restablecieron la relación de forma oficial. Pero con la llegada de Trump al poder, las relación volvió a deteriorarse y la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, y otros criticaron duramente a Cuba por su historial de derechos humanos.
Durante la sesión de la Asamblea General el miércoles hubo un respaldo unánime entre los oradores acerca de la resolución patrocinada por Cuba en torno a la “necesidad de poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba”.
