La organización rechazó los señalamientos difundidos el 30 de septiembre y advirtió que persisten mecanismos de intimidación contra defensores de derechos humanos.
Un Mundo Sin Mordaza rechazó los señalamientos difundidos el 30 de septiembre por Diosdado Cabello durante una emisión de Con el Mazo Dando y sostuvo que esas acusaciones buscan desacreditar su trabajo en la defensa de los derechos humanos. La organización indicó que en esa intervención se cuestionó su independencia institucional y se intentó vincular tanto a la organización como a su presidente y fundador, Rodrigo Diamanti, con supuestos planes de “violencia”, “agitación política” y desestabilización en Venezuela.
En un comunicado, la organización sostuvo que estas acusaciones forman parte de un patrón de estigmatización y criminalización que, según afirmó, ha sido documentado durante años en el país. También manifestó especial preocupación por el hecho de que los señalamientos contra Diamanti ocurren en el contexto de su reciente regreso a Venezuela, después de más de una década de exilio forzado. A juicio de la organización, el uso de plataformas estatales para difundir este tipo de acusaciones puede comprometer la seguridad de personas defensoras de derechos humanos y generar un efecto intimidatorio sobre el ejercicio de libertades fundamentales.
Señalamientos y riesgos para el espacio cívico
Un Mundo Sin Mordaza afirmó que estos mecanismos represivos continúan operando mediante la identificación, intimidación y desacreditación pública de personas y organizaciones que documentan violaciones de derechos humanos, ejercen la libertad de expresión o participan en el espacio cívico. En su pronunciamiento, agregó que estas prácticas no solo se mantienen, sino que han evolucionado con la incorporación de nuevas herramientas digitales que amplifican las narrativas de criminalización.
La organización señaló que lo ocurrido el 30 de septiembre no debe verse como un hecho aislado. Según expuso, los señalamientos se insertan en un patrón de actuaciones que también ha afectado a otras organizaciones nacionales de derechos humanos. En ese contexto, advirtió sobre los riesgos de utilizar plataformas estatales para asociar a actores de la sociedad civil con supuestas actividades violentas o delictivas, lo que a su juicio termina por restringir su participación en asuntos públicos.
Además, insistió en que la represión no puede entenderse solamente a partir de detenciones. En su evaluación, también forman parte de ese sistema la vigilancia, las amenazas, la estigmatización pública, la censura y la autocensura, porque todas esas prácticas limitan el ejercicio efectivo de los derechos humanos y reducen los espacios de participación ciudadana.
Investigación sobre Con el Mazo Dando
Como parte de sus argumentos, Un Mundo Sin Mordaza citó una investigación propia sobre represión transnacional. De acuerdo con ese estudio, fueron identificados 176 registros de estigmatización y propaganda tras el análisis de 84 emisiones de Con el Mazo Dando comprendidas entre abril de 2024 y diciembre de 2025. La organización dijo que el examen también permitió detectar el uso de redes coordinadas de cuentas, perfiles automatizados, suplantaciones de identidad y otras herramientas digitales destinadas a reproducir narrativas estigmatizantes.
Según la organización, esas dinámicas buscan además promover la delación y generar temor ante posibles represalias. Con base en esos hallazgos, alertó que los mecanismos de criminalización ya no se limitan a la exposición pública tradicional, sino que se expanden mediante recursos digitales capaces de amplificar mensajes y aumentar su alcance sobre activistas, periodistas y organizaciones de la sociedad civil.
Llamado a instancias nacionales e internacionales
Un Mundo Sin Mordaza vinculó esta situación con los hallazgos presentados en septiembre de 2026 por la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela. Recordó que esa instancia advirtió que, aunque se han reducido algunas de las manifestaciones más severas de la represión, las estructuras e instituciones que hicieron posibles graves violaciones de derechos humanos permanecen fundamentalmente intactas.
La organización reiteró que documentar violaciones de derechos humanos, acompañar a las víctimas, investigar hechos de interés público, ejercer la protesta pacífica y promover mecanismos democráticos de participación son actividades legítimas que deben ser protegidas. En ese sentido, sostuvo que no pueden ser asociadas, sin fundamento, con acciones violentas, terroristas, conspirativas o delictivas.
“Hay algo que la dictadura no termina de aceptar y es que la defensa de los derechos humanos es nuestro deber, tanto en Venezuela como en cualquier parte del mundo. Es un compromiso al que no vamos a renunciar”, afirmó Rodrigo Diamanti, presidente y fundador de Un Mundo Sin Mordaza.
Ante lo ocurrido, la organización exigió el cese inmediato de las prácticas de estigmatización, intimidación, censura y criminalización contra defensores de derechos humanos, periodistas y organizaciones de la sociedad civil. También pidió al Estado venezolano el desmantelamiento efectivo de las estructuras y mecanismos represivos, incluidos aquellos empleados para difundir y amplificar narrativas de criminalización a través de medios estatales y plataformas digitales.
Asimismo, exhortó a garantizar que ningún recurso, institución o plataforma estatal sea utilizado para individualizar, desacreditar o vincular a actores de la sociedad civil con actividades violentas o delictivas. De igual manera, hizo un llamado a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que mantengan especial atención sobre la continuidad y adaptación de estas prácticas y sus consecuencias para el ejercicio de los derechos fundamentales en el país.
Con 17 años de trayectoria en la promoción y defensa de los derechos humanos, la libertad de expresión y la participación ciudadana, Un Mundo Sin Mordaza ratificó su independencia institucional y reafirmó su compromiso con la documentación y denuncia de las prácticas destinadas a restringir el espacio cívico venezolano.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.