En la mañana de hoy, se ha descubierto otro acto violento en La Guajira, Colombia. Cuatro cuerpos han sido encontrados sin vida en una carretera, envueltos en plásticos y escondidos dentro de bolsas y costales. Las autoridades han identificado el sitio del hallazgo en una carretera próxima al municipio de Dibulla, un lugar situado en la zona nororiental del país y que limita con Venezuela.
La policía todavía está investigando las identidades de las víctimas. Según los informes, los cuerpos presentaban signos de haber sido asesinados en un estado de indefensión, ya que según las imágenes publicadas, encontraron las manos atadas y estaban amordazados. A pesar de ello, las autoridades todavía no han hecho declaraciones sobre los responsables de los asesinatos o los motivos detrás de los mismos.
El Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) ha emitido un comunicado donde denuncia que esta sería la masacre número 31 que ha tenido lugar este año en Colombia, y ha dejado al menos 90 víctimas. Según esta ONG, esta región ha sido históricamente problemática debido a la alta presencia de paramilitares y grupos armados ilegales, que imponen su autoridad a través de la violencia.
En este caso, se ha destacado que en la zona caribeña y en algunas zonas cercanas a la capital de La Guajira, Riohacha, han circulado algunos panfletos con amenazas contra varias personas a manos de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra, un grupo armado ilegal que ha sido responsable de múltiples actos de violencia en la zona. Además, según las autoridades, en esta zona actúa el Clan del Golfo, un grupo que impone su presencia a través de la extorsión y la violencia.
