El tráfico ilegal de especies sigue golpeando a América Latina y dejando al descubierto redes que trasladan animales y plantas protegidos para mercados de mascotas, coleccionismo, consumo y exportación. En los últimos meses, distintos operativos y decisiones judiciales en Argentina, Bolivia, Brasil y Perú mostraron la magnitud de un negocio que pone en riesgo a especies amenazadas y dificulta su conservación.

Operativos que apuntan a distintas redes

Cinco casos revelan el avance del tráfico de fauna en América Latina

En Argentina, las autoridades decomisaron más de 700 animales marinos que habían salido de Kenia y llegaron al aeropuerto de Ezeiza. Entre los ejemplares había peces tropicales, pulpos y estrellas de mar destinados al mercado de mascotas exóticas y acuarios ornamentales. Muchos animales murieron durante el trayecto, que tomó cerca de 120 horas, mientras veterinarios y especialistas trabajaron más de 28 horas para rescatar y estabilizar a los sobrevivientes.

Bolivia, por su parte, logró una condena de tres años de prisión contra personas vinculadas con el tráfico de ranas gigantes del lago Titicaca. La especie fue ofrecida como alimento en un restaurante de Huatajata, a orillas del lago, y enfrenta un retroceso sostenido por el comercio ilegal para consumo humano, supuestos usos medicinales y la contaminación del ecosistema donde vive.

Especies protegidas y rutas internacionales

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En Brasil, ciudadanos checos, alemanes y rusos fueron detenidos cuando intentaban sacar del país cientos de cactus y semillas ocultos en equipajes. Varias de las especies incautadas están en peligro crítico de extinción y son muy buscadas por coleccionistas, pese a que su extracción ilegal compromete su supervivencia. Especialistas advierten que algunas de estas plantas pueden tardar hasta 10 años en alcanzar la madurez reproductiva.

En Perú, las investigaciones también siguen abiertas por redes dedicadas al tráfico de fauna y al comercio de aletas de tiburones protegidos. Una pesquisa de Mongabay Latam señaló que el representante legal de Inversiones Perú Flippers, investigado tras el decomiso de 9,3 toneladas de aletas de tiburón, obtuvo nuevos permisos para exportar a Hong Kong más de 9 toneladas de aletas secas de especies protegidas por la CITES, el tratado internacional que regula el comercio de especies amenazadas. La información también indica que el Ministerio de la Producción siguió adelante con una autorización parcial pese a detectar irregularidades en los documentos presentados.

En otro caso en Perú, siete personas fueron detenidas en un operativo contra la organización criminal Los Peludos, investigada por presunto tráfico y exportación ilegal de fauna silvestre hacia China, Indonesia, Taiwán, Corea del Sur y Estados Unidos. Según la Fiscalía, la red habría usado empresas y zoocriaderos para aparentar legalidad y también habría falsificado información para conseguir permisos.