Cifras en disputa

Delcy Rodríguez ha reportado 3.811 fallecidos, cifra que las autoridades califican como preliminar. Sin embargo, registros independientes sugieren cifras mucho mayores. La plataforma ciudadana Venezuela Reporta estimó decenas de miles de desaparecidos, mientras que el sitio Desaparecidos Terremoto Venezuela reportaba cerca de 31.000 personas sin localizar al 5 de julio. El subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, mencionó más de 50.000 desaparecidos.

Claves

Cifras de víctimas del terremoto de Yaracuy siguen en duda
  • Fallecidos oficiales: 3.811
  • Desaparecidos estimados: 31.000

Impacto en La Guaira

La Guaira, donde se concentró el mayor golpe, sufrió que alrededor del 80 % de sus edificaciones resultaran dañadas o colapsadas. El aeropuerto internacional de Maiquetía, principal terminal aérea del país, quedó gravemente afectado. Drones captaron imágenes de calles convertidas en escombros y estructuras derrumbadas que aún no han sido totalmente removidas.

Cifras de víctimas del terremoto de Yaracuy siguen en duda

Medios internacionales, como The New York Times y El País, han documentado irregularidades en el manejo de cadáveres, fosas de emergencia y discrepancias entre los registros hospitalarios, funerarios y oficiales, alimentando la desconfianza de organizaciones y familiares sobre el verdadero alcance de la tragedia.

Respuesta estatal y críticas

La actuación gubernamental ha sido objeto de señalamientos. Diversos análisis calificaron la respuesta inicial como lenta frente a la magnitud del desastre, algo que Rodríguez rechazó públicamente, asegurando que en las primeras 24 horas se desplegaron unos 4.000 funcionarios policiales y militares. A pesar de la ayuda internacional de más de 30 países y de miles de rescatistas, persiste la sensación de que el Estado ha subestimado o retrasado la difusión de datos sobre la verdadera dimensión del desastre.

Miles de familias venezolanas continúan buscando a sus seres queridos, muchas sin certeza sobre su destino. Las imágenes que circulan de las zonas afectadas funcionan como recordatorio de que la crisis está lejos de haber concluido, más allá de los balances que ofrecen las autoridades.