Los «chalecos amarillos» que desde hace más de tres meses salen a las calles en Francia para protestar contra el gobierno de Emmanuel Macron han encontrado otra forma de enfrentarse a la policía, mediante el lanzamiento de bolsas con excrementos.
El sábado, «bolsas llenas de heces fueron arrojadas a la policía. ¡Tres agentes quedaron empapados de heces!», denunció el domingo Rudy Manna, del sindicato policial Alianza en la ciudad portuaria de Marsella, en el sur del país, en declaraciones a la AFP.
Un policía también sufrió una lesión en el codo cuando fue golpeado por «un proyectil lleno de heces», señaló la prefectura de la policía de Marsella.
Incidentes similares tuvieron lugar en Montpellier (sur), afirmaron representantes sindicales de la policía.
