Hasta el próximo miércoles 18-N se espera que produzca lluvias en el norte de Colombia, Panamá y Costa Rica, Jamaica y el sur de Haití.
Centroamérica, con suelos saturados de agua tras el fenómeno climático Eta, que dejó en la región al menos 130 muertos, 119 desaparecidos y destrucción, está en alerta ante la tormenta tropical Iota, que amenaza con llevar vientos ciclónicos y abundantes lluvias al istmo a partir del próximo domingo 15-N. Este nuevo fenómeno, que puede convertirse en un huracán mayor cuando se aproxime a Nicaragua y Honduras a partir del domingo, se presenta cuando en Centroamérica aún se buscan desaparecidos por las lluvias causadas por Eta y algunos poblados siguen aislados por la destrucción de caminos rurales. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) indicó que en la trayectoria prevista, Iota se moverá por el centro del Mar Caribe durante los dos próximos días hasta que se aproxime a las costas de Nicaragua y el noreste de Honduras entre la tarde del domingo y el lunes. La tormenta podría convertirse en un huracán mayor en la escala de Saffir-Simpson (se considera así a los que tienen de categoría 3 para arriba) cuando se aproxime a Centroamérica. Hasta el próximo miércoles se espera que produzca lluvia en el norte de Colombia, Panamá y Costa Rica, Jamaica y el sur de Haití.
Imagen cedida por el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos donde se muestra la localización de la depresión tropical 31 en el Caribe. EFE/NHC
Alerta en la frágil Centroamérica Centroamérica, con unos 50 millones de habitantes, es un territorio con costas en el Atlántico y el Pacífico, volcanes y montañas en cuyas laderas se levantan comunidades pobres, urbanas y rurales, lo que la hace una de las regiones más vulnerables del mundo a los desastres naturales. Eta llegó al istmo el pasado 3 de noviembre como un poderoso huracán que tocó tierra en una zona poco poblada del norte de Nicaragua, donde dejó una gran destrucción, para luego degradarse a depresión tropical y entrar así en Honduras un día después. El Gobierno de Nicaragua informó este viernes de que vigila «de cerca» al nuevo fenómeno climático formado en el Caribe, que podría impactar en la misma zona que lo hizo Eta dejando miles de damnificados y donde aún no se han levantado las 1.890 casas destruidas ni otras 8.030 con daños parciales. Honduras mantiene la alerta máxima decretada por Eta, que dejó al menos 62 muertos, 8 desaparecidos, más de 2 millones de personas afectadas y destrucción de infraestructura y de cultivos, según los datos oficiales. El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, ha convocado de emergencia a una reunión al Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) para coordinar «acciones preventivas de inmediato».
Imagen cedida por el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos donde se muestra el pronóstico de tres días de la trayectoria de la depresión tropical 31 en el Caribe hacia centroamérica. EFE/NHC
