Elisa Carrió no salió a desmentir públicamente la versión sobre un posible entendimiento con Axel Kicillof para competir en la Ciudad de Buenos Aires, pero en su entorno la definieron como “un disparate absoluto”. En ese clima, la Coalición Cívica atraviesa un momento de repliegue político y analiza fórmulas para sostener su vigencia frente a la polarización que domina el escenario argentino.
La Coalición Cívica rechaza cualquier acuerdo con el peronismo
La fuerza fundada por Carrió mantiene una postura crítica frente al gobierno de Javier Milei y también descarta una convergencia con el kirchnerismo. Entre sus dirigentes, la posibilidad de una coincidencia con el peronismo fue presentada como inviable. “No vemos al peronismo sin el kirchnerismo”, afirmaron, y agregaron que el supuesto armado opositivo que circuló en los últimos días fue una operación atribuida a un sector del Gobierno.

Carrió, además, ha expresado cuestionamientos directos a Milei, a quien le endilga “falta de humanismo” y “enajenación”. Ese posicionamiento complica cualquier acercamiento con La Libertad Avanza y también tensiona eventuales acuerdos con el PRO, especialmente si ese espacio termina alineándose con la Casa Rosada.
Menos bancas y más dudas sobre el futuro del espacio
La discusión interna ocurre en un contexto de retroceso sostenido para la Coalición Cívica. De los 19 diputados nacionales que llegó a tener en 2010, el partido quedó con una representación mucho más acotada y sin capacidad de renovar bancas en las últimas legislativas nacionales. Hoy, solo Maximiliano Ferraro y Mónica Frade conservan mandato hasta diciembre del año próximo.

En la Legislatura porteña permanece Facundo del Gaiso, con mandato hasta 2027, mientras que en la provincia de Buenos Aires el partido conserva tres diputados y solo uno de ellos, Andrés de Leo, tiene mandato hasta 2029. En el resto del país mantiene cuatro legisladores en Río Negro. En el espacio admiten que el riesgo de quedar sin representación es real y que, llegado el caso, podrían quedarse sin cargos, pero no sin causas políticas para seguir activos.
Entre las alternativas que se discuten aparecen un armado de centro con sectores del PRO y del radicalismo que no se alineen con el oficialismo, listas legislativas sin candidatura presidencial e incluso reagrupamientos distintos según cada distrito. También siguen con atención los movimientos de Patricia Bullrich, a quien algunos dentro del espacio ven como una figura capaz de ordenar un eventual frente más amplio. En paralelo, Ferraro y Paula Oliveto se mueven cerca de Horacio Rodríguez Larreta.
Carrió, por ahora, mantiene su rechazo a volver a ser candidata, aunque en la Coalición Cívica todavía hay quienes no descartan por completo esa opción si se convierte en una forma de preservar con vida al partido que fundó.





