La Cámara de Diputados aprobó este jueves por la madrugada, con 237 votos afirmativos, nueve negativos y cuatro abstenciones, el proyecto de Ley de Discapacidad tras una sesión que se extendió por más de 12 horas. La media sanción llegó después de cambios incorporados por La Libertad Avanza a pedido de la oposición.
Un consenso amplio, pero con reproches cruzados
Entre las primeras reacciones, Gabriel Bornoroni celebró la media sanción y sostuvo que la norma dará “una respuesta clara y permanente” a las personas con discapacidad y sus familias, sin depender de “emergencias ni leyes temporales”. Aunque destacó un “consenso amplio” entre bloques, cuestionó a los diputados vinculados al gobernador Martín Llaryora y afirmó que “no aportaron” propuestas y votaron en contra “en un intento de hacer política barata con el tema”.
Patricia Vásquez también defendió el acuerdo alcanzado y señaló que, cuando se dejan de lado ideologías y se buscan consensos, se logran respuestas que la gente necesita. En esa línea, Gerardo Huesen pidió que “basta de usar la discapacidad como herramienta de manipulación política”, mientras que Karen Reichardt habló de un régimen estable de protección con pensiones, prestaciones y controles transparentes.
La oposición reivindicó cambios y exigió fondos
Desde Unión por la Patria, Victoria Tolosa Paz aseguró que la oposición consiguió modificar un dictamen que consideraba incompleto y que dejaba fuera derechos fundamentales. Según detalló, los cambios incluyeron cobertura de salud, protección de asignaciones familiares, requisitos de acceso a pensiones, compatibilidad con el trabajo formal y puntos vinculados al financiamiento, la participación provincial, las bajas de prestaciones y los pagos a prestadores.





