El candidato que intentaba convertirse en el primer jefe de Estado europeo de ultraderecha elegido libremente desde la Segunda Guerra Mundial reconoció su derrota en la elección presidencial austriaca el domingo poco después del cierre de los locales de votación.
El resultado es un golpe para los populistas que esperaban que una ola de ira antiestamental en las democracias occidentales llevara al poder a Norbert Hofer tras el referendo del «Brexit» en Reino Unido y de que Donald Trump ganó la elección presidencial en Estados Unidos.
Hofer, del Partido Libertad antiinmigración y antimusulmán, admitió que había sido derrotado en forma contundente por el ex líder de los Verdes, Alexander Van der Bellen.
«Estoy infinitamente triste de que no diera resultado», afirmó Hofer en una publicación en su página de Facebook menos de una hora después del cierre de los locales de votación y de que se emitieran las primeras proyecciones.
