La presión fiscal y las tasas reales altas marcan la agenda del mercado brasileño antes del balotaje. Emanoelle Santos explicó qué activos mirar en cada escenario.
Brasil llega al balotaje presidencial del 25 de con una economía que todavía crece, un sector externo relativamente sólido y capacidad productiva en agricultura, petróleo y minería, pero con el frente fiscal como principal condicionante para quien asuma el mando del país, según Emanoelle Santos, analista de la plataforma de inversiones XTB.
La especialista advirtió que el problema no se limita al volumen de deuda. Sostuvo que Brasil paga tasas reales muy elevadas para financiarla, lo que absorbe recursos públicos, encarece el crédito al sector privado y vuelve más sensible a los mercados ante cualquier duda sobre las cuentas fiscales.
Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional contemplan un crecimiento de 2,4% para este año, aunque advierten que la deuda seguirá al alza si no se aplica un ajuste fiscal adicional.
El margen fiscal del próximo gobierno
Santos señaló que una de las mayores trabas será la rigidez del presupuesto. Dijo que más del 90% del gasto primario federal es obligatorio y que el gasto discrecional equivale a alrededor de 0,3% del producto interno bruto.
Por esa razón, afirmó que un recorte serio no se logra cerrando ministerios ni reduciendo gastos administrativos. A su juicio, una consolidación de mayor alcance exige revisar la indexación de beneficios, el gasto previsional, el salario mínimo, los pisos constitucionales, las exenciones tributarias y la eficiencia del gasto público.
También subrayó que el problema no se resuelve solo desde el Ejecutivo. Según resumió, el próximo presidente recibirá una discusión estructural que requerirá al Congreso para avanzar.
Qué podría favorecer a cada escenario
Si triunfa Flávio Bolsonaro, Santos cree que la apuesta principal no estaría en una empresa específica, sino en una eventual baja de la prima de riesgo fiscal de Brasil. El programa del dirigente plantea una nueva regla fiscal, reducción del gasto, reforma administrativa, menor carga tributaria y más participación privada mediante concesiones y desestatizaciones.
Si el mercado considera viables esas medidas, el primer efecto podría verse en el real y en la curva de tasas de interés. Desde allí, el beneficio podría extenderse a compañías domésticas más sensibles al costo del capital, como construcción, concesiones, servicios públicos, bancos y empresas de consumo financiado.
También podría haber una recalificación de algunas estatales si cae la percepción de intervención, aunque la analista llamó a la cautela porque el programa aún no detalla cómo se ejecutaría el ajuste en un presupuesto con gran parte de sus compromisos ya definidos.
En un escenario de continuidad de Lula da Silva, la lectura sería distinta. Su programa apunta a mantener el marco fiscal vigente, con más inversión pública y privada en infraestructura, industria, transición energética y minerales críticos, además de una nueva fase del Programa de Aceleración del Crecimiento.
En ese caso, Petrobras y el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social tendrían un papel relevante como instrumentos de inversión. La exposición a infraestructura, construcción, energía, petróleo y gas, industria y empresas ligadas a la inversión pública podría ajustarse mejor a ese escenario.
Petrobras tiene un plan de inversiones de 109.000 millones de dólares para el período 2026-2030, un factor que, para Santos, aporta un motor operativo concreto a esa tesis. El contrapeso seguiría siendo fiscal: si el mercado interpreta que el gasto sube sin una mejora suficiente del resultado primario, una alza de las tasas podría neutralizar parte del efecto sobre las valuaciones.
La recomendación final fue observar primero la reacción de la curva de tasas de Brasil antes de asumir que un resultado electoral favorecerá automáticamente a un grupo de acciones. Para Santos, esa variable permitirá medir cómo lee el mercado las perspectivas fiscales del próximo gobierno.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.