Investigadores brasileños expandieron su pesquisa sobre posibles actos de corrupción en relación a la organización de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de agosto para incluir todas las sedes y servicios financiados con fondos federales, dijo a Reuters un fiscal.
Esta nueva investigación incluye el Parque Olímpico y el área Deodoro donde se ubican los escenarios deportivos. «No estamos analizando solo las obras físicas, son contratos por servicios, seguridad, todo lo que usa fondos federales», informó el fiscal Leandro Mitidieri desde su oficina en Río en una entrevista realizada a última hora del martes.
Mitidieri dijo que su equipo también investiga qué ocurrió con los fondos federales destinados a la limpieza de la Bahía de Guanabara, donde se realizarán competencias náuticas, y los lagos que rodean el barrio de Barra, en el oeste de Río.
Ambos lugares aún tienen un alto nivel de contaminación. Otro equipo de fiscales, junto con la policía federal, investiga si la compañía pública de agua Cedae cometió delitos ambientales al no tratar adecuadamente las aguas residuales en el área metropolitana de Río, explicó Mitidieri. La compañía dijo que no había sido notificada sobre la investigación y no podía hacer comentarios sin conocer más sobre la pesquisa. Mitidieri no dijo si su equipo descubrió pruebas de actos de corrupción, pero añadió que se anunciarán detalles en las próximas semanas.
