El presidente electo de Brasil, el ultra derechista Jair Bolsonaro, dijo el pasado lunes 05 de noviembre que revisará el costoso sistema de pensiones del país poco después de que asuma el cargo el 1 de enero, para controlar el déficit presupuestario insostenible del gobierno.
El equipo de economistas ortodoxos de Bolsonaro quiere resolver el déficit presupuestario lo más rápido posible para que vuelvan a fluir las inversiones y alentar el crecimiento y la creación de empleo en una economía que está apenas emergiendo de su peor recesión.
Pero también tendrá que lanzar un plan de seguridad pública para aplastar la violencia criminal y avanzar con otras medidas conservadoras esperadas por sus votantes, dijo Bia Kicis, una asesora cercana a Bolsonaro que fue elegida para el Congreso.
Kicis explicó que eso incluye dar a la policía más poderes para disparar contra delincuentes armados, suavizar los controles de armas, reducir de 16 a 18 años la edad en que los jóvenes pueden ser procesados penalmente, y promulgar leyes que hacen que las ocupaciones de tierras sean actos de terrorismo.
