Una serie de al menos once ataques perpetrados con explosivos lanzados desde drones ha tenido como blanco a la Fuerza Pública en tres municipios del departamento del Chocó, en el noroeste del país. Las acciones violentas, atribuidas al Ejército de Liberación Nacional (ELN), se han intensificado en los últimos tres días y han dejado un saldo de un policía herido, además de daños materiales en viviendas aledañas a las instalaciones castrenses y policiales.
La gobernadora de la jurisdicción, Nubia Carolina Córdoba, denunció que la ofensiva armada comenzó el pasado martes y se ha extendido de manera consecutiva. Según los reportes oficiales, las localidades afectadas por esta modalidad de asedio son Condoto, Nóvita y Río Iró, donde las estructuras policiales y militares han sufrido múltiples incursiones aéreas con cargas explosivas.
Cronología de las acciones armadas
El primer incidente se registró el martes en el municipio de Condoto, cuando cuatro artefactos explosivos fueron detonados en las inmediaciones de la estación de Policía y un puesto de control cercano. Como resultado de este ataque inicial, un intendente resultó lesionado, aunque los reportes médicos indican que se encuentra fuera de peligro.
La ofensiva continuó al día siguiente en la localidad de Nóvita, donde se contabilizaron seis ataques simultáneos contra puestos policiales y militares. Organismos humanitarios locales señalaron que, durante estos operativos, los agresores combinaron el lanzamiento de granadas desde los aparatos no tripulados con ráfagas de fusil. Uno de los proyectiles impactó directamente contra una residencia cercana a la delegación policial en pleno desarrollo de una celebración religiosa, lo que obligó a los feligreses y vecinos a buscar refugio de manera urgente.




