La Paz (PL) – Unidos por el arte y la naturaleza, más de 200 bailarines y activistas bolivianos y extranjeros participaron en el Concurso de Break Dance T-Bailo Titikaka, organizado para promover el cuidado del lago navegable más alto del m
La Paz (PL) – Unidos por el arte y la naturaleza, más de 200 bailarines y activistas bolivianos y extranjeros participaron en el Concurso de Break Dance T-Bailo Titikaka, organizado para promover el cuidado del lago navegable más alto del mundo.
Ambientalistas que también practican el género urbano se dieron cita en La Paz a finales de octubre para expresar la necesidad de tomar conciencia sobre los daños causados a ese importante cuerpo de agua, compartido por este país y Perú.
Desde las paradas del teleférico, representantes del breaking, crew, popping, hip hop free style y el funk style, captaron la atención de paceños y visitantes.
No buscamos dinero ni ninguna ganancia. Lo hacemos porque amamos nuestro arte y nuestro lago, explicó a Prensa Latina Rodrigo Salvador, conocido como B-boy Salva y residente en esta ciudad.
Como paceños, nos sentimos comprometidos con la protección del Titicaca. El objetivo de este concurso es sensibilizar a las personas, contribuir a educar a la población y ayudar a proteger nuestros recursos naturales, señaló.
Somos bailarines urbanos. Tenemos la fuerza para llegar a los corazones de todos los bolivianos mediante nuestro arte. Queremos aportar un granito de arena para poder salvar a nuestro lago sagrado, añadió.
De acuerdo con Salvador, el grupo con el que participó está integrado por artistas de La Paz y El Alto e incluye a niños, jóvenes, padres de familia y hasta policías.
Conocemos las graves consecuencias del cambio climático. Tenemos una oportunidad de apoyar las tareas de concientización y lo hacemos con gusto, afirmó.
Además de apoyar acciones de ese tipo, vamos a los colegios a explicar la necesidad de cuidar la Pachamama (Madre Tierra), indicó.
T-Bailo Titikaka es una iniciativa respaldada por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua y forma parte de un programa más amplio, orientado a salvaguardar ese importante ecosistema.
Según la titular de esa cartera, Alexandra Moreira, la irresponsabilidad ciudadana es una de las principales causas de la contaminación del lago, por lo que es necesario llegar a la población a través de actividades como esa.
La danza y la cultura en general son el mejor lenguaje para acercarnos al pueblo y lograr su participación en acciones efectivas, aseguró.
Asimismo, precisó que el gobierno trabaja en proyectos integrales para el saneamiento del Titicaca como la instalación de 13 plantas de tratamiento de aguas residuales y 11 de gestión de residuos sólidos, lo cual se realizará con un préstamo de 85 millones de dólares concedidos por el Banco Interamericano de Desarrollo.
Ese dinero se empleará también en la aplicación de programas para el manejo de las cuencas y de estudios para monitorear la calidad hídrica del lugar, entre otros aspectos, explicó Moreira.
Además, anunció la realización en noviembre de una reunión con autoridades peruanas para analizar medidas conjuntas orientadas a la descontaminación del Titicaca y la regulación de actividades de industrias ubicadas cerca del mismo.
Ubicado a una altura aproximada de tres mil 812 metros, el Titicaca ocupa un área de ocho mil 562 kilómetros cuadrados, de los cuales el 44 por ciento, es decir, tres mil 790 kilómetros, pertenecen a Bolivia.
Según un reporte del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología, en 13 años su nivel de agua disminuyó 1,75 metros debido, fundamentalmente, a la contaminación y la evaporación por el calentamiento global.
Por su parte, especialistas peruanos concluyeron que las temperaturas del agua son muy elevadas (hasta 20 grados celcius) y existe un alto nivel de turbidez, causado por materiales sólidos, lo cual provoca alteraciones en los mecanismos fotosintetizadores. Asimismo, determinaron que en las cuencas del lago existen más de una treintena de fuentes de contaminación y se detectó una elevada concentración de metales pesados y metaloides como resultado de la actividad minera e industrial.
También resulta preocupante el vertimiento de aguas residuales de las comunidades cercanas y la disminución del caudal de los ríos que lo alimentan, debido a la intensa sequía registrada en los últimos tiempos.
Ante tal situación, el gobierno y sectores de la sociedad boliviana decidieron buscar soluciones creativas, que sumen todas las fuerzas posibles. Al referirse a T-Bailo Titikaka, Moreira destacó el esfuerzo y la voluntad de los participantes.
De eso se trata nuestro proceso de cambio: de una inclusión democrática, intercultural e intergeneracional. El Ministerio los necesita para que ayuden a salvar, resguardar y proteger el lago, señaló al dirigirse a los concursantes.
Este es un trabajo de todos- aseguró. -Nuestro propósito es sensibilizar, socializar, educar, pero sobre todo decirle a Bolivia que estamos trabajando por nuestro lago desde el arte, la tecnología y la ciencia.