Los países de todo el mundo reaccionaron con incredulidad al triunfo del republicano Donald Trump.
La ministra de Defensa de Alemania, Ursula von der Leyen, aliada de la canciller Angela Merkel, dijo que el resultado le producía una «enorme conmoción» y se preguntó si era el final del periodo de relativa paz en el mundo desarrollado que ha prevalecido desde la Segunda Guerra Mundial.
La primera ministra británica, Theresa May, felicitó a Trump y dijo que los dos países seguirían siendo «aliados fuertes y cercanos en comercio, seguridad y defensa».
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Javad Zarif, pidió a Washington que permanezca comprometido con el acuerdo nuclear que la república islámica alcanzó el año pasado con las potencias mundiales, un pacto que Trump había prometido desmantelar.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, envió un mensaje de felicitaciones a Trump el miércoles, diciendo que esperaba que pudieran sacar de la crisis la relación bilateral. «No es un camino fácil pero estamos dispuestos a poner de nuestra parte y hacer lo posible para regresar las relaciones entre Estados Unidos y Rusia a una senda estable de desarrollo», sostuvo Putin.
El presidente chino Xi Jinping afirmó este miércoles estar «impaciente» por trabajar con Donald Trump «sin confrontación», en un telegrama de felicitación por su victoria electoral.
«Concedo una gran importancia a las relaciones sinoestadounidenses y estoy impaciente por trabajar con usted, sin conflicto y sin confrontación», dijo el presidente chino.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, expresó el miércoles su confianza en que podrá trabajar junto al recién electo presidente de Estados Unidos Donald Trump para llevar las relaciones bilaterales a nuevos máximos.
En una declaración en la que felicitó al republicano, Netanyahu dijo: «El presidente electo Trump es un verdadero amigo del Estado de Israel y espero trabajar con él en seguridad, estabilidad y paz para nuestra región».
«Estoy confiado en que el presidente electo continuará fortaleciendo la alianza entre nuestros dos países y llevarla a un nivel aún más alto», dijo el líder de derecha, que ha tenido una relación tensa con el presidente Barack Obama.
El diplomático de más alto rango de la Iglesia Católica le deseó al presidente electo de Estados Unidos Donald Trump un buen gobierno y afirmó que rezará para que el nuevo mandatario estadounidense sea «iluminado».
«Le deseamos suerte al nuevo presidente, (para) que tenga un Gobierno realmente fructífero», dijo el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Paroli, a la estación de radio oficial.
«Prometemos rezar para que Dios lo ilumine y lo respalde en el servicio de su país, por supuesto, pero también en el servicio del bienestar y la paz en el mundo. Creo que hoy todos necesitan trabajar para cambiar la situación global, que es de profunda laceración y serios conflictos», agregó.
Previamente este año, el Papa Francisco sugirió que Donald Trump «no era cristiano» debido a su postura sobre la inmigración. Un portavoz papal dijo posteriormente que aquel no había sido un ataque personal contra el candidato del Partido Republicano.
El rey Salman de Arabia Saudita deseó que Donald Trump aporte «estabilidad» a Oriente Medio, escenario de conflictos armados, en un telegrama de felicitación por su victoria en las elecciones en Estados Unidos.
«Le deseamos a su excelentísimo éxito en su misión para llevar seguridad y estabilidad a la región de Oriente Medio y al mundo», escribe.
El presidente de Brasil, Michel Temer, afirmó que el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, deberá tener en cuenta las aspiraciones «de todo el pueblo» y aseguró que su victoria no afecta la relación entre los dos países. «Estoy mandando a felicitar al presidente por la elección, y estoy seguro de que no cambia nada en la relación de Brasil con Estados Unidos», afirmó Temer durante una entrevista con la radio local Itatiaia.
El presidente de Francia, François Hollande, declaró que el triunfo del candidato republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses «abre un período de incertidumbre».
«En este contexto, se necesita una Europa unida, capaz de hacer oír su voz y de promover sus políticas allí donde sus intereses y valores estén en juego», agregó Hollande, quien citó entre estos valores a la libertad, la dignidad, la cohesión social y la lucha contra la pobreza.
El jefe del gobierno conservador español, Mariano Rajoy, felicitó al vencedor de las elecciones en Estados Unidos, el republicano Donald Trump, que fue tachado de «fascista» por la izquierda radical española.
«Mi enhorabuena a Donald Trump por su victoria. Seguiremos trabajando para reforzar la relación que nos une a EEUU, socio indispensable», tuiteó en su cuenta Rajoy.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, felicitó a Donald Trump por su victoria en las presidenciales estadounidenses y dijo estar «impaciente de trabajar estrechamente» con él.
«Canadá no tiene ningún amigo, socio o aliado más cercano que Estados Unidos», señaló el líder liberal en un comunicado.
El presidente mexicano Enrique Peña Nieto reiteró este miércoles al mandatario electo de Estados Unidos, Donald Trump, su compromiso de trabajar juntos, pero su canciller insistió en que México no pagará un muro fronterizo.
«Felicito a Estados Unidos por su proceso electoral y le reitero a úrealDonaldTrump la disposición de trabajar juntos en favor de la relación bilateral», escribió Peña Nieto en su cuenta de Twitter.
México quedó sumergido en una profunda incertidumbre con la victoria de Trump, quien en reiteradas ocasiones acusó a los inmigrantes de robar puestos de trabajo y al país vecino de enviar criminales a la frontera estadounidense.
El presidente argentino Mauricio Macri felicitó a Donald Trump por su triunfo en las elecciones presidenciales en Estados Unidos y abogó por un trabajo en conjunto.
«Felicito a DonaldTrump en su triunfo y espero que podamos trabajar juntos por el bien de nuestros pueblos», escribió el mandatario en su cuenta de Twitter.
Las propuestas de Trump en seguridad nacional incluían promesas de reforzar a las fuerzas militares de Estados Unidos y al mismo tiempo de evitar intervenir en conflictos.