El juez José Luis Calama acordó este viernes ampliar la investigación contra el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero por un posible delito fiscal y presunto contrabando, a partir de las joyas encontradas en el registro de su oficina, cuyo origen todavía no ha sido justificado y cuyo valor preliminar asciende a 1.323.915 euros.
Una pieza separada por las joyas
En un auto emitido este 12 de junio, el magistrado decidió abrir una pieza separada para encuadrar esta parte de la causa, centrada en las joyas halladas durante el registro practicado el pasado 19 de mayo. Ese asunto también será abordado en la declaración del exmandatario, prevista para la próxima semana.
El juez señala que, por ahora, el origen de las piezas de lujo halladas en la oficina de Zapatero, presidente del Gobierno español entre 2004 y 2011, “no está justificado”. Además, sostiene que la posesión de bienes de alto valor sin rastro fiscal sobre su adquisición constituye un “indicio objetivo y racional” de una posible defraudación tributaria relevante, por una eventual ganancia patrimonial no justificada en el impuesto sobre la renta.
Posible contrabando y falta de acreditación fiscal
Calama también considera que los hechos podrían encajar en un delito de presunto contrabando. Según su planteamiento, la circulación en España de joyas valoradas en 1,3 millones de euros, “sin acreditación del pago de los derechos arancelarios, impuestos especiales o tributos asociados a su importación”, apunta a que esos bienes pudieron haber ingresado al territorio aduanero de la Unión Europea eludiendo los controles y obligaciones fiscales exigibles.
