La desaparición de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños en Haití mantiene activa la búsqueda en ese país y empujó a República Dominicana a endurecer la vigilancia en su frontera sur, en medio de la crisis de seguridad del vecino territorio.

La desaparición que encendió las alarmas

Los cuatro integrantes de la Fuerza de Represión de Pandillas, conocida por sus siglas en inglés como GSF, desaparecieron el 18 de octubre cuando hombres armados atacaron el vehículo blindado en el que viajaban por la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, mientras regresaban de un supermercado a su base.

Un día después, la GSF informó que recibió restos humanos entregados por mediación de una organización humanitaria que podrían corresponder a los desaparecidos. El comunicado no precisó dónde fueron recuperados ni cuándo se conocerían los resultados de las pruebas de identificación.

El presidente Nayib Bukele descartó que esos restos pertenecieran a sus compatriotas. Según explicó, entre ellos había un niño, un hombre de mayor estatura que los técnicos desaparecidos y una persona que portaba parte del uniforme de un ejército distinto al salvadoreño. También aseguró que se hallaron documentos de identidad y uniformes militares de otros países.

En un mensaje publicado el 21 de octubre en X, Bukele señaló que los secuestrados no eran combatientes y que formaban parte de una misión internacional dedicada a evacuaciones médicas y labores técnicas.

Refuerzo en la frontera sur tras la desaparición de salvadoreños en Haití

Dominicana refuerza la frontera sur

El domingo 25 de octubre, en Santiago, Luis Abinader dijo que el Gobierno dominicano desplegó dos batallones adicionales en la frontera sur, junto con equipos pesados y artillería. Añadió que el país ya tenía cerca de 11.000 militares en la zona antes del refuerzo.

Abinader también afirmó que mantiene comunicación con Bukele y con la GSF, y que la cooperación dominicana incluye apoyo logístico y de inteligencia para las operaciones salvadoreñas en Haití. Según dijo, ordenó sumar personal militar, vehículos blindados, aeronaves y drones para la vigilancia fronteriza.

El mandatario adelantó que este lunes conversaría con Bukele y reiteró que el Gobierno dominicano está atento a cualquier repercusión en su territorio por la crisis haitiana.

Los reportes del 22 y 23 de octubre describieron la llegada de contingentes salvadoreños a Puerto Príncipe para reforzar la búsqueda. Una publicación de medios haitianos estimó que el despliegue podía alcanzar los 450 militares, mientras la GSF sostuvo que sus tropas continuaban las operaciones con apoyo de helicópteros y que enfrentaron a integrantes de grupos armados.

Pese al refuerzo en puntos como Pedernales y Elías Piña, un reporte del periódico haitiano HaitiLibre indicó que el comercio binacional seguía funcionando y que no se registraron perturbaciones generalizadas en los intercambios fronterizos.

La emboscada y las bandas armadas

El experto independiente de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Haití, William O’Neill, señaló que la emboscada la encabezó la pandilla Chen Mechan, con apoyo de la organización criminal 400 Mawozo, ambas presentes en Croix-des-Bouquets. No hubo un pronunciamiento de Chen Mechan sobre el ataque.

O’Neill añadió que Chen Mechan forma parte de la coalición Viv Ansanm y mantiene enfrentamientos frecuentes con 400 Mawozo por el control de áreas limítrofes. El periodista Milo Milfort, del medio Enquête Action, dijo que a Chen Mechan se le atribuye la responsabilidad de múltiples masacres contra la población civil durante disputas territoriales.

Milfort sostuvo además que esas bandas financian la compra de armas y municiones mediante el cobro de impuestos a personas y empresas en las zonas que controlan.