El papa Francisco aprovechó su discurso de este miércoles en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano para pedir a Brasil que no abandone «el camino de la paz y la armonía» el día en el que el Senado del país sudamericano decidirá sobre el futuro de su presidenta, Dilma Rousseff. Es la primera vez que se expresa el Sumo Pontífice sobre la profunda crisis política que atraviesa el gigante latinoamericano.

En la víspera de la votación del Senado, se registraron piquetes en 14 de los 27 estados deBrasil, como parte del llamado Día Nacional de Paralización y Movilizaciones Contra elGolpe. Asimismo, el lunes último recibió privadamente en su residencia vaticana, la Casa Santa Marta, a dos activistas pro-Dilma, la famosa actriz, Leticia Sabatella, y la magistrada Kenarik Boujikian, presidente de la asociación Jueces para la Democracia.

El Senado brasileño inció esta mañana la sesión para definir la suspensión de la presidenta Rousseff por seis meses. Dilma, según las expectativas, recibirá más de las mitad de los votos de los 81 senadores para ser suspendida de la jefatura del Estado, luego de 13 años de gobiernos del Partido de los Trabajadores, iniciados con Luiz Inácio Lula da Silva en 2003.