Un jurado de San Francisco ordenó este viernes al gigante agroindustrial Monsanto pagar a un conserje moribundo casi 290 millones de dólares en daños por no advertir que el glifosato que contenían sus herbicidas era cancerígeno.
El grupo encontró que la compañía -que prometió que apelará- actuó con «malicia» y que su herbicida Roundup, y su versión profesional RangerPro, contribuyeron «sustancialmente» a la enfermedad terminal de Dewayne Johnson.
Tras ocho semanas en corte, el jurado ordenó a la compañía a pagar 250 millones en daños punitivos con daños compensatorios y otros costos, llevando el total a casi 290 millones de dólares.
A sus 46 años, Johnson sufre de un linfoma incurable no hodgkiniano, que él atribuye al hecho de haber rociado, durante su trabajo en una escuela entre 2012 y 2014, con RoundUp y RangerPro.
