El oro extraído en el sur de Venezuela y trasladado hacia Estados Unidos bajo acuerdos negociados por la administración del presidente Donald Trump permanece almacenado sin procesar. Las principales refinerías se niegan a recibir el metal precioso debido a las dudas persistentes sobre las conexiones de las empresas involucradas con prácticas corruptas y redes criminales.
Negociación y llegada del metal
Una investigación publicada por el diario The New York Times detalla que aviones transportaron el metal precioso fuera de Venezuela incluso antes de que los inversionistas visitaran los yacimientos mineros. Partidas valoradas en cientos de millones de dólares han ingresado a territorio estadounidense, pero continúan intactas en almacenes.
Acuerdos con Minerven y Trafigura
En marzo de este año, funcionarios del gobierno estadounidense pactaron con la empresa estatal Minerven un acuerdo multimillonario para comercializar hasta una tonelada de oro en los mercados de Estados Unidos.
El plan estipulaba que Minerven suministrara entre 650 y 1.000 kilos de barras de oro Doré al comerciante de materias primas Trafigura, encargado de la logística para trasladar el material hacia las refinerías en suelo estadounidense, un proceso que ahora tropieza con barreras éticas y normativas.




