La competencia por vender autos en México ha llevado a que los créditos automotrices se estiren hasta 84 meses, o siete años, en un mercado donde 75% de las compras de vehículos nuevos se hace con financiamiento.
Los plazos de 72 meses ganan terreno
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores, el plazo más común sigue siendo de 60 meses, pero el esquema a 72 meses avanza con fuerza. En agosto, 25% de los créditos para camionetas utilitarias deportivas se colocó a ese plazo, frente a 23% en febrero.
En los autos compactos, la proporción llegó a 27%, mientras que en vehículos de lujo pasó de 7% a 9% entre febrero y agosto. Algunas marcas, como MG, ofrecen tasas de 6,5%, y Renault, de 5,9%, según esos datos gremiales.
El mercado mira a Estados Unidos, pero con riesgos
JATO Dynamics reportó que los créditos a 72 meses empezaron a tomar relevancia en varios segmentos y no descartó que el mercado extienda todavía más los plazos. Luis Brizuela, director para las Américas en JATO Dynamics México, dijo que esa variabilidad podría llevar a periodos más largos en el futuro.
El contraste con Estados Unidos ya es visible: allí existen créditos automotrices de 84 e incluso 96 meses. Este año, Renault lanzó en México el Plan 84, un esquema que reduce la mensualidad y ofrece hasta siete años para pagar.
Eric Ramírez, director regional para América Latina en Urban Science, afirmó que el aumento de los plazos responde a la búsqueda de asequibilidad, pero advirtió sobre el llamado efecto del valor negativo: cuando el auto se deprecia más rápido de lo que baja la deuda pendiente.
Ramírez agregó que le preocupa que en los SUV, los subcompactos y los compactos más de 60% de la mezcla de financiamiento ya esté por encima de los 60 meses, es decir, entre cinco y seis años.




