Goldman Sachs identificó oportunidades en los mercados de deuda de América Latina, aunque advirtió que el atractivo de los bonos depende cada vez más de las decisiones fiscales, las perspectivas de tasas de interés y la política monetaria de Estados Unidos.
Brasil y Colombia
En Brasil, la firma ve margen para nuevas caídas en las tasas, pese al fuerte repunte que registraron los activos de renta fija tras la primera vuelta presidencial del 4 de octubre, cuando Flávio Bolsonaro superó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Goldman Sachs considera que la relación entre riesgo y retorno sigue siendo favorable en las posiciones receptoras de tasas DI, pero destaca más valor en el tramo corto, en especial en el contrato ODF29, vinculado a las tasas brasileñas con vencimiento en 2029.
Mambuna Njie, analista de Goldman Sachs, afirmó que las elecciones idiosincrásicas y las expectativas de endurecimiento de la Reserva Federal han generado un desempeño diferenciado en la región. También señaló que la continuidad del movimiento dependerá de las elecciones del 25 de octubre y de un programa fiscal creíble.
En Colombia, los TES a diez años bajaron unos 150 puntos básicos en rendimientos durante el mes posterior a la elección presidencial de mayo. Goldman Sachs sostiene que las tasas de largo plazo siguen entre las más infravaloradas de su modelo para mercados emergentes, pero mantiene cautela porque considera que un repunte necesitaría un plan fiscal más creíble y ambicioso que el presentado en agosto. El banco central colombiano sorprendió con un incremento de tasas la semana anterior al informe.

