La tokenización de activos financieros podría cambiar la forma en que se emiten, negocian y liquidan operaciones sobre registros digitales programables, pero su avance sigue lejos de consolidarse, según un análisis del Fondo Monetario Internacional.
Un mercado pequeño frente a las finanzas tradicionales
El texto, titulado Qué se necesita para que la tokenización despegue, fue escrito por Caio Ferreira, subjefe de Supervisión y Regulación Financiera del Departamento de Mercados Monetarios y de Capitales del FMI. Allí sostiene que la tokenización “puede reducir costos y agilizar transacciones”, aunque advierte que aún debe resolver barreras legales, regulatorias y tecnológicas.
El FMI estima que las operaciones tokenizadas de recompra, o repos, mueven entre US$300.000 millones y US$350.000 millones al día. En otros activos tokenizados, como créditos, fondos del mercado monetario y acciones, el volumen ronda US$65.000 millones. La cifra sigue muy por debajo de los aproximadamente US$13 billones diarios del mercado estadounidense tradicional de repos.
Además, la emisión de estos activos se concentra en pocos mercados y las operaciones permanecen fragmentadas entre plataformas, redes y mecanismos de liquidación. Más de la mitad de las transacciones analizadas se hacen fuera del horario habitual de mercado, y cerca del 80% de las operaciones con acciones tokenizadas estudiadas involucran cantidades inferiores a una acción.

