La abogada y activista Rocío San Miguel, directora de la organización no gubernamental Control Ciudadano, anunció a través de su cuenta en X que ha sido absuelta de los cargos que pesaban en su contra. Tras un prolongado periodo de silencio, la defensora de derechos humanos afirmó que la decisión judicial ratifica su inocencia, una postura que mantuvo desde su detención el 9 de febrero de 2024.

Un proceso marcado por la irregularidad

La detención de San Miguel ocurrió en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía cuando intentaba viajar junto a su hija. Durante las primeras horas de su aprehensión, se desconocía su paradero, lo que generó denuncias de desaparición forzada. Posteriormente, fue vinculada a la trama denominada «Brazalete Blanco» e imputada por delitos de traición a la patria, conspiración, terrorismo y asociación para delinquir.

Compromiso con la defensa de los derechos humanos

Tras recuperar su libertad y ver depuradas las medidas cautelares que le impedían declarar, San Miguel agradeció el respaldo de su familia, la sociedad civil y diversos organismos internacionales que exigieron su liberación. La activista enfatizó que su solidaridad permanece con otros ciudadanos y presos políticos que aún enfrentan procesos judiciales en el país.

«Continuaré trabajando con la misma transparencia y convicción por el respeto a los derechos humanos, el fortalecimiento del Estado de Derecho y por una Venezuela democrática», concluyó en su mensaje, subrayando que la justicia plena solo será posible cuando el debido proceso sea una garantía efectiva para todos los venezolanos.