La defensora de derechos humanos Rocío San Miguel obtuvo su libertad plena la noche del 1° de octubre, tras recibir una sentencia absolutoria por parte del Tribunal 3.º de Primera Instancia en Funciones de Juicio con competencia en materia de terrorismo. La activista confirmó la decisión judicial a través de sus redes sociales, donde fue declarada libre de responsabilidad penal frente a las acusaciones que pesaban en su contra.
Cronología de una detención prolongada
San Miguel fue privada de libertad el 9 de febrero de 2024 en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en el estado La Guaira, mientras intentaba salir del país. El proceso judicial y su reclusión se extendieron hasta enero de 2026, periodo durante el cual estuvo recluida en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en El Helicoide, Caracas.
Impacto y condiciones durante el proceso
Durante su tiempo en reclusión, la activista enfrentó condiciones adversas, incluyendo una fractura en su hombro derecho producto de una caída. Su captura, que también involucró temporalmente a su hija y otros cuatro familiares, fue señalada por organizaciones de la sociedad civil como una desaparición forzada temporal. Tras conocerse el fallo, San Miguel expresó su agradecimiento a sus familiares, así como a las organizaciones y organismos internacionales que abogaron por su liberación.



