José Antonio Maya, médico clínico y perito de Leopoldo Luque, declaró este jueves 17 de septiembre en el juicio que los signos de alarma que podrían haberse detectado antes del fallecimiento de Diego Armando Maradona exigían que el astro fuera revisado, pero que este se negó a recibir atención médica. Durante su intervención, el especialista argumentó que la negativa del exfutbolista se debió al ejercicio del principio de autonomía, el cual establece el derecho de toda persona a decidir de forma libre sobre su propio cuerpo y los tratamientos médicos que recibe.

Negativa a recibir atención médica

Durante las semanas previas a su deceso, documentado a finales de noviembre de 2020, el exfutbolista prescindió de los servicios de su médico de cabecera Leopoldo Luque, del médico clínico Pedro Di Spagna y del nutricionista Luciano Spena. Testigos en el proceso coincidieron en señalar al deportista como un paciente complejo. En una ocasión, el doctor Di Spagna acudió al domicilio tras recibir un reporte sobre un edema en una de las piernas del paciente, pero este rechazó la visita.

Discusión sobre la condición cardíaca

En concordancia con testimonios anteriores brindados por el cardiólogo Ricardo Iglesias, el perito Maya descartó que el astro sufriera de patologías cardíacas graves o riesgos coronarios previos. Si bien en el año 2000 se indicó que el consumo de sustancias había afectado su miocardio, exámenes posteriores determinaron que el tejido presentaba paredes engrosadas y no una miocardiopatía dilatada.

El debate judicial continúa sobre las responsabilidades de los siete imputados en la causa, entre quienes figuran médicos, psiquiatras, psicólogos y coordinadores de enfermería, acusados por presunto homicidio simple con dolo eventual.