El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) reportó que tres mujeres privadas de libertad murieron en septiembre de 2026 en centros penitenciarios de Carabobo, Táchira y Miranda. Los casos corresponden a Carmen Rodríguez, Tomasa Sánchez y Eleiner Sánchez, según el reporte publicado en su página web.
Muertes en centros penitenciarios de tres estados
Carmen Rodríguez, de 66 años, murió el 19 de septiembre en el Centro de Reclusión Femenino de Carabobo, anexo femenino de Tocuyito, por un infarto agudo de miocardio.
El 24 de septiembre falleció Tomasa Sánchez, de 72 años, en el anexo femenino del Centro Penitenciario de Occidente I, en Táchira. La causa reportada fue un paro cardiorrespiratorio.
El tercer caso fue el de Eleiner Sánchez, quien estaba detenida en el Centro de Formación para Procesadas Femeninas La Crisálida, en Los Teques, estado Miranda.
Falta de atención médica en el caso de Eleiner Sánchez
Según el OVP, Eleiner Sánchez llevaba días con problemas de salud y había solicitado su traslado a un centro asistencial. La respuesta llegó cuando su condición ya era crítica.
Sánchez fue trasladada el 27 de septiembre al Hospital Victorino Santaella Ruiz de Los Teques, donde los médicos determinaron que necesitaba una cirugía de emergencia por una obstrucción intestinal. La organización afirmó que las solicitudes de atención y traslado habían sido ignoradas y que su muerte pudo evitarse.
Este fue el segundo fallecimiento documentado por el OVP en 2026 en La Crisálida. El primero correspondió a Fabiana Desirée Páez Fernández, quien murió en junio por insuficiencia respiratoria y otras patologías que, según la organización, no recibieron atención médica integral.
El OVP exige investigaciones y garantías de salud
El OVP solicitó investigaciones sobre las circunstancias de las muertes y pidió determinar si hubo omisiones en la atención médica. También exigió que las autoridades garanticen atención médica oportuna para las personas recluidas.
A finales de septiembre, la organización informaba que más de 60 personas habían muerto bajo custodia desde abril, cifra que incluye a toda la población penitenciaria.




