Justicia

Edmundo González pide refundar la justicia en Venezuela y limitar el poder

El líder opositor Edmundo González Urrutia, exiliado en España, planteó la necesidad de reconstruir el sistema judicial venezolano para garantizar la…

A vibrant street protest in Venezuela, showcasing joyous participants holding a political figure's portrait amid flags and smiles.

El líder opositor Edmundo González Urrutia, exiliado en España, planteó la necesidad de reconstruir el sistema judicial venezolano para garantizar la igualdad ante la ley y evitar que los tribunales sean usados con fines políticos.

Justicia independiente y sin obediencia política

En un video difundido en su cuenta oficial de X, el dirigente sostuvo que una justicia independiente no teme juzgar a nadie, sin importar de qué lado del poder esté, y afirmó que ese principio separa a una república de otras formas de gobierno.

También advirtió que, cuando los jueces responden a instrucciones políticas, la justicia pierde su naturaleza y termina convertida en un instrumento del poder. A su juicio, un país no puede considerarse democrático si las decisiones judiciales dependen de quién gobierna y no de lo que establece la ley.

González Urrutia, cercano a la Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, aseguró que las libertades democráticas de los venezolanos han sido erosionadas progresivamente desde las instituciones en los últimos años. En ese contexto, citó la letra de “CANción de la presión”, de Canserbero, para referirse a los efectos de la falta de independencia judicial.

Según expresó, esa situación favorece el retardo procesal, alimenta la impunidad, impide a las víctimas acceder a la verdad y debilita la confianza de la sociedad en sus bases. Agregó que, cuando ese pacto se rompe, lo que queda no es paz, sino la posibilidad de que cada quien busque justicia por su propia mano.

Propuesta para cambiar el sistema

El opositor afirmó que la independencia judicial garantiza las mismas reglas y protecciones para todos los ciudadanos, sin distinción por opiniones o preferencias políticas. Por ello, consideró necesario seleccionar jueces por mérito y establecer procesos guiados por la ley y orientados a proteger la dignidad humana.

“Cambiar los nombres dentro de la misma lógica no resuelve nada”, sostuvo antes de insistir en que la justicia que necesita Venezuela debe igualar a los ciudadanos ante la ley, sin diferenciar entre amigos y enemigos del poder, y debe limitar al poder y nunca servirle.

El mensaje coincide con el proceso de reforma del TSJ

La publicación de González Urrutia ocurrió un día después de que el Parlamento venezolano informara que 561 personas se postularon para ocupar cargos de magistrados en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), luego de una reforma legal que reorganizó el máximo tribunal y fijó en 32 el número de jueces.

Entre los aspirantes figuran la exvicefiscal general Katherine Haringhton, sancionada por Estados Unidos en 2015; la rectora del Consejo Nacional Electoral, Aimé Nogal; y el exrector Luis Emilio Rondón González, de acuerdo con la lista difundida por el Comité de Postulaciones Judiciales de la Asamblea Nacional.

La convocatoria se abrió el 22 de mayo para que juristas venezolanos se postularan a cargos de magistrados, inspector de tribunales y director de la Escuela Nacional de Magistratura. En paralelo, 63 candidatos se inscribieron para el cargo de inspector de tribunales y 33 para la dirección de la Escuela Nacional de Magistratura.

La reforma aprobada por la Asamblea Nacional el 12 de mayo modificó la estructura del TSJ, al elevar de cinco a siete el número de magistrados en la Sala Constitucional y de tres a cinco en las salas Político Administrativa, Electoral, Civil, Penal y Social.

Ese reajuste forma parte de un proceso más amplio de revisión de la justicia penal impulsado en abril por la presidenta encargada Delcy Rodríguez. En ese marco, Rodríguez abrió una consulta nacional para abordar las fallas del sistema judicial, con especial atención al retardo procesal y la corrupción que afectan de manera directa a los sectores más vulnerables.

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