Rafael Badell Madrid advirtió sobre la prisión política, el uso de la justicia contra adversarios y la falta de independencia judicial durante la entrega del Premio Juan Germán Roscio a Foro Penal, realizada esta semana en Venezuela. La organización recibió la distinción por medio de sus directivos Alfredo Romero y Gonzalo Himiob.

Badell cuestionó el uso de la justicia para perseguir

El presidente de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales sostuvo que detener a alguien por sus opiniones, su participación política legítima o sus denuncias afecta tanto a esa persona como a su entorno familiar. También advirtió que estas detenciones pueden transmitir a la sociedad que disentir tiene consecuencias.

Badell describió como una desviación del sistema judicial el uso de procedimientos para intimidar, desacreditar o neutralizar adversarios políticos. Entre las prácticas que mencionó están las investigaciones selectivas, las acusaciones sin fundamento suficiente, los procesos prolongados y las medidas desproporcionadas. A su juicio, en esos casos el proceso deja de servir para establecer la verdad y se convierte en una forma de castigo.

El abogado también señaló que investigaciones, amenazas de detención, ocupaciones, confiscaciones o expropiaciones sin las debidas garantías pueden afectar a empresarios, propietarios de medios, constructores, banqueros y productores. Afirmó que la persecución patrimonial puede vulnerar la propiedad, la libertad económica, la seguridad jurídica y el debido proceso.

El premio reconoce la labor de Foro Penal

Badell alerta sobre presos políticos y pide diálogo al Gobierno

Badell reconoció el trabajo de Foro Penal en la defensa jurídica de personas privadas de libertad por razones políticas, la documentación de esos casos y el acompañamiento a las víctimas y sus familiares. Sostuvo que una organización de derechos humanos no debe ser tratada como adversaria del Estado, sino como una expresión legítima de la participación ciudadana.

El académico pidió al Gobierno abrir canales de comunicación con distintos sectores y escuchar a las organizaciones defensoras de derechos humanos. En particular, reclamó que se examinen los planteamientos de Foro Penal sobre detenciones arbitrarias, debido proceso y restitución de derechos vulnerados.

«El diálogo no es una manifestación de debilidad, es una expresión de madurez democrática», afirmó Badell. También defendió que los jueces puedan decidir contra el Gobierno o contra particulares poderosos cuando el derecho lo exija, y pidió condiciones que eviten presiones y represalias.

Badell reivindicó el legado civil de Juan Germán Roscio

El presidente de la Academia recordó que el premio reconoce aportes al derecho, las ciencias políticas y sociales, la docencia, la investigación y la vida cívica. Destacó la participación de Roscio en los acontecimientos del 19 de abril de 1810, la redacción del Acta de Independencia del 5 de julio de 1811 y la elaboración de los primeros instrumentos constitucionales de la República.

Según Badell, Roscio defendió la soberanía popular, la separación de poderes, la supremacía de la ley y los límites al poder. También recordó que sufrió persecución, prisión y destierro y que durante su cautiverio en Ceuta escribió El triunfo de la libertad sobre el despotismo.

El discurso completo de Rafael Badell está disponible en el documento de la entrega del Premio Juan Germán Roscio.